Aviso a navegantes

Escuchar, registrar y analizar el lenguaje y las costumbres en diferentes lugares de Alemania. Con ese modo de proceder los hermanos Jacob y Wilhelm Grimm recopilaron leyendas que pervivían en la tradición oral y que se sustanciaron en más de 200 cuentos, aunque estudios recientes desmontan este trabajo de campo tan aventurero y romántico y señalan que quienes les contaban las historias eran personas pertenecientes a su círculo de conocidos.

Bebieran o no directamente de las fuentes, los famosos cuentos de Grimm mantienen intacta esa vocación de aviso a navegantes presente en las leyendas y dichos populares de donde se derivan,  pautas de supervivencia en un mundo lleno de peligros al que se combate con ingenio, valentía… y suerte.

Aspectos interesantes

Clave del éxito

Los destinarios de aquellos cuentos eran bien distintos de los de hoy día y, sin embargo, estos relatos siguen siendo leídos. Su éxito se debe a que reproducen experiencias humanas fundamentales, como volverse adulto o encontrarle un sentido a la vida, si bien envueltas en un halo de misterio.

Ahora ciertamente nos llegan edulcorados por Disney y las casas editoriales que, por tal de hacer caja, liman todo aquello que sea preciso para llegar al mayor público posible.

Los hermanos Grimm ya hicieron un buen lavado de cara a las leyendas que oyeron aquí y allí e hicieron esfuerzos para lograr que la obra perdiera matices violentos, descripciones crueles y alusiones sexuales.

En cualquier caso, pervive el espíritu original de servir como brújula para moverse en el día a día.

¡Esos momentos gore!

Impagables. Desde el enano saltarín que acaba partido por la mitad, pasando por el castigo aplicado a la criada codiciosa en el cuento de la pastora de ocas (sentenciada a morir encerrada en un barril recubierto de clavos y paseado por la ciudad tirado por dos caballos), hasta, por ejemplo, la advertencia del rey al pretendiente en la historia de la serpiente blanca: «Si vuelves a tierra sin la sortija, serás de nuevo echado al mar hasta que perezcas entre las olas». Y esto es solo una mínima representación. Tela marinera.

Castigos y recompensas

La intención aleccionadora y moralizante es clara. Los actos malos se pagan. La envidia, la codicia, la crueldad, todo tiene un precio. La generosidad, la abnegación, la bondad, también. El mal y el bien aparecen con trazo grueso.

Las cosas claras y los personajes, planos

Interesa dejar claro quiénes son los buenos, quiénes los malos, para que las conductas sean fácilmente reconocibles y las derivadas que tienen (y el castigo o el premio que reciben), las esperables y deseadas. No hay justicia, sino justicieros. No hay errores, sino desviados. No hay medias tintas.

El inventario es ampliamente conocido. Está, por un lado, el mundo de la nobleza, con reyes que se encaprichan de vasallos, pero los hay también que actúan con sensatez y buen corazón. Mundo donde las princesas, muy guapas siempre, se dividen en dos claros grupos: las que son un compendio de virtudes y sus antagonistas, desalmadas, caprichosas, orgullosas.

Los vínculos paterno-filiales salen, por lo general, mal parados. Abundan los padres que usan a los hijos para interés propio (ya lo vimos en Moratín), otros que los ponen a prueba.

Lo inaudito, lo mágico

Muchos de estos cuentos tienen como telón de fondo escenas cotidianas y personajes que reaccionan optando por la grandeza o la miseria. Otros sí que evocan ese mundo de ensueño con príncipes encantados, princesas bellísimas, dragones y brujas.

Lo inaudito suele funcionar como desencadenante de la trama y personajes de costura sobrenatural salen al rescate de los infelices de buen corazón: ahí está el gato con botas, ahí hombrecillos grises o negros que hacen y deshacen. O el pañuelo de gotas de sangre con poderes mágicos o cómo, tras comer carne de determinada serpiente blanca, se puede llegar a comprender el lenguaje de los animales.

Ventana a un tiempo difícil

Los argumentos, aunque fantásticos y fantasiosos, corresponden a anhelos mundanos. Los cuentos son ese manual de instrucciones al que antes me he referido, pero también operan como premio de consolación para quien, en su duro día a día, necesita un momento para evadirse de su cruda realidad, por ejemplo, de sus escasas posibilidades de medrar en la sociedad, de las dificultades para asegurarle el sustento a la familia o, en el caso de las mujeres, de su nulo margen de maniobra.

Deliciosa comicidad

Resultado del acervo popular del que proceden. Leer la historia de la pícara cocinera o de cómo todo quisque se queda pegado al ganso de oro es sencillamente delicioso. Ese tipo de cuentos fueron los favoritos de la mayoría de las participantes en la tertulia.

Datos curiosos sobre los Grimm y sus cuentos

  • Jacob y Wilhelm Grimm nacieron en la localidad alemana de Hanau, región de Hesse, con un año de diferencia: Jacob vino al mundo en 1785 y Wilhelm, en 1786. Su familia pertenecía a la burguesía intelectual alemana y dentro de ese ambiente se criaron los tres hermanos Grimm (sí, fueron tres, pero Ludwig se dedicó a la pintura y al grabado). Ejercieron como filólogos, investigadores culturales, lexicógrafos y escritores. Mostraron un evidente interés por la literatura antigua y medieval alemana, que se encontraba entonces «injustamente olvidada», en palabras del poeta y dramaturgo Goethe. Coleccionaron y publicaron juntos folclore y libros durante el siglo XIX.
  • Después de la biblia de Martín Lutero, los cuentos de Grimm son la obra en lengua alemana más conocida en todo el mundo.
  • Están inscritos en el Memoria del Mundo de la Unesco por ser la primera recopilación sistemática y científica de la tradición de leyendas europeas y orientales.
  • Llegaron a constatar 344 versiones de Caperucita Roja.
  • Están enterrados en el Antiguo Cementerio de San Mateo, en Berlín.

Prolífica trayectoria

El trabajo de los hermanos fue prolífico. Publicaron tres volúmenes de una gramática alemana. Jacob dio a conocer un estudio sobre documentos antiguos del derecho alemán y, a partir de 1840, planearon su trabajo intelectual más ambicioso: un diccionario alemán en el que intentaron registrar todos los vocablos de esa lengua. Trataron de incluir “préstamos”, dialectos y el lenguaje coloquial, pero nunca pudieron terminarlo. La versión definitiva fue completada y publicada por otros lingüistas en 1961.

Por sus múltiples aportes se los considera fundadores de las ciencias germanistas. Asimismo, se han convertido en una referencia básica de los estudios etnográficos.

Ficha

  • Títulos: El enano saltarín, Cuatro hermanos listos, Juan el listo, La pastora de ocas, El ganso de oro, La pícara cocinera, El rey de la montaña de oro, El doctor sabelotodo, Los siete cuervos, El rey pico de tordo, La serpiente blanca y Juan de hierro.
  • Autores: Historias recopiladas por los hermanos Grimm.
  • Fecha: Entre 1812 y 1857 fueron publicándolos en diferentes volúmenes.
  • Comentados en la primera tertulia de julio de 2019

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Por María Ortiz

1 comentario en “Aviso a navegantes”

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s